Lideresas comunitarias, indígenas y sindicales demandan protección social, condiciones de trabajo dignas, derechos y servicios de cuidado infantil accesibles y de calidad para avanzar hacia políticas públicas que reconozcan el valor de su labor.
Protección social, condiciones laborales dignas y servicios de cuidado infantil accesibles y de calidad son algunas de las principales demandas que las mujeres trabajadoras del cuidado de la primera infancia y trabajadoras del servicio doméstico llevaron a instituciones públicas para exigir avances concretos en el reconocimiento y la garantía de sus derechos en Paraguay.
La iniciativa surge en un contexto marcado por la precariedad laboral que enfrentan muchas de estas trabajadoras. Una encuesta exploratoria realizada en 2025 a más de 300 mujeres en Guairá, Caaguazú, San Pedro, Central y Asunción por Plan International y el Centro de Documentación y Estudios (CDE) evidenció importantes brechas en el acceso a la protección social, el ejercicio de los derechos laborales y las condiciones de trabajo de quienes se dedican al cuidado de la primera infancia.
Las demandas fueron presentadas durante el foro “Más derechos, mejores cuidados. Realidades y desafíos desde las experiencias de mujeres trabajadoras del cuidado de la primera infancia”, realizado en el marco del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que se conmemora cada 29 de octubre.
El encuentro reunió a lideresas comunitarias, indígenas y sindicales, junto con instituciones públicas vinculadas al trabajo, la protección social, la educación, las políticas de cuidado y los derechos de la niñez. Las participantes compartieron experiencias y propuestas construidas colectivamente para impulsar respuestas que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida y trabajo en marco al cuidado y desarrollo de la primera infancia y el trabajo doméstico remunerado.
Una labor esencial que aún enfrenta precariedad
Los resultados de la encuesta exploratoria evidencian importantes brechas en el ejercicio de sus derechos laborales. Solo una de cada diez percibe el salario mínimo o cuenta con un contrato escrito, mientras que apenas el 10 % tiene cobertura del IPS, pese a que el 70 % considera que debería estar asegurada.
Las jornadas extensas y la falta de descanso también forman parte de esta realidad: cuatro de cada diez encuestadas trabajan más de ocho horas al día y tres de cada diez no cuentan con días de descanso.
A ello se suman situaciones de violencia y acoso laboral, reportadas por el 20 % de las participantes. Sin embargo, solo el 7 % realizó una denuncia, principalmente por temor a perder su empleo.
Estas cifras reflejan los desafíos que enfrentan las mujeres que realizan una labor fundamental para el bienestar y el desarrollo de niñas y niños, así como para el funcionamiento de las familias y las comunidades.
“El trabajo de cuidados permite que las niñas y los niños crezcan y se desarrollen, que las familias trabajen y que las comunidades progresen. No podemos hablar de desarrollo ni de un país que prospere sin reconocer y valorar a quienes realizan esta labor. Los cuidados son la base sobre la que se sostiene toda la sociedad”, señaló Fátima Aliende, Coordinadora del Proyecto “Más derechos, mejores cuidados” de Plan International Paraguay.
Mujeres organizadas para impulsar cambios
Durante el encuentro, las organizaciones y lideresas participantes destacaron que garantizar los derechos de las trabajadoras del cuidado requiere políticas públicas que respondan a las distintas realidades de las mujeres, reconozcan el valor económico y social de su trabajo y promuevan una distribución más equitativa de las responsabilidades de cuidado.
Desde CONAMURI, la Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas, se destacó la necesidad de crear y fortalecer espacios de cuidado comunitarios e institucionales que respondan a las necesidades reales de las trabajadoras. Asimismo, se planteó la importancia de impulsar oportunidades de formación, certificación de competencias, protección social y mejores condiciones laborales.
Por su parte, las cuidadoras comunitarias de Mil Solidarios, del Bañado Sur de Asunción, exigieron salarios dignos, acceso a la seguridad social y programas gratuitos y permanentes de capacitación. También plantearon la necesidad de fortalecer los servicios de salud, mejorar el acceso al agua potable, el transporte y la infraestructura comunitaria, así como garantizar respuestas oportunas ante inundaciones y situaciones de violencia que afectan a niñas, niños y familias.
“El Estado debe tomar la iniciativa y responder a estas demandas. Este diálogo tiene que ser un camino de ida y vuelta, que permita avanzar hacia respuestas concretas y cumplir con los compromisos internacionales que asumimos como país en materia de derechos laborales y de cuidados”, expresó Clyde Soto, investigadora del Centro de Documentación y Estudios (CDE).
En tanto, representantes de cuatro sindicatos de trabajadoras domésticas exigieron el cumplimiento de la Ley de Trabajo Doméstico, que reconoce sus derechos laborales y la igualdad salarial. Entre sus principales demandas destacaron facilitar el acceso al IPS mediante aportes compartidos entre empleadores para quienes trabajan en varias casas, fortalecer los controles para verificar que se respeten sus derechos y promover la certificación de sus competencias laborales. También solicitaron medidas para prevenir la violencia y el acoso en el trabajo, una campaña nacional para informar sobre los derechos de las trabajadoras domésticas y mayor participación en las decisiones sobre las políticas de cuidado.
Como resultado del foro, representantes de las instituciones públicas asumieron el compromiso de tomar en cuenta las demandas presentadas e impulsar acciones concretas que mejoren sus condiciones laborales. Asimismo, reafirmaron su disposición a mantener el diálogo con las organizaciones de mujeres y trabajar de manera conjunta para que sus propuestas se traduzcan en políticas públicas y avances reales.
NOTA AL EDITOR
Sobre los datos: La información corresponde a la línea de base del proyecto Más derechos, mejores cuidados, realizada en 2025 por el Centro de Documentación y Estudios (CDE) junto con Plan International Paraguay. La encuesta exploratoria consultó a más de 300 trabajadoras del cuidado en Guairá, Caaguazú, San Pedro, Central y Asunción. Los resultados corresponden a esta muestra y no deben interpretarse como estimaciones representativas de todas las trabajadoras del país.
Sobre el proyecto: Más derechos, mejores cuidados es impulsado por Plan International Paraguay, el Centro de Documentación y Estudios (CDE), CONAMURI y Mil Solidarios, con el apoyo de Global Affairs Canada. Busca fortalecer la organización, participación e incidencia de las mujeres trabajadoras del cuidado para promover políticas públicas que garanticen sus derechos y contribuyan al reconocimiento social y económico de su trabajo.

