Lanzan el libro Rescate Arqueológico – Obra Edificios Públicos Puerto de Asunción

Consorcio TBI, a cargo de la construcción de Oficinas de Gobierno en la zona portuaria de Asunción, y el arqueólogo Enrique Bragayrac presentaron el libro Rescate Arqueológico – Obra Edificios Públicos Puerto de Asunción, un resumen del rescate arqueológico realizado en el sitio de las obras. Los trabajos de excavaciones duraron dos años, tiempo en el que se hallaron 5728 fragmentos de gran valor histórico y cultural.

 

El ejemplar es un compendio del rescate arqueológico que detalla en sus 73 páginas ilustradas a color todo el material relevante recuperado del subsuelo de la zona de obras, como parte de los trabajos de monitoreo y acompañamiento de los movimientos de tierra.

 

El proyecto de rescate arqueológico fue posible gracias a un equipo multidisciplinario encabezado por Enrique Bragayrac, investigador en Patrimonio Cultural; apoyado por un equipo técnico del Laboratorio del Instituto de los Pueblos (Paraguay), conformado por Guido Villalba y Marcos Samaniego; y la colaboración fotográfica de Stephanie Bragayrac y Cristian Palacios del programa de Arqueología de la Imagen, así como técnicos del Consorcio TBI. En total, el grupo de profesionales consiguió recolectar 5728 piezas que ahora están resguardadas y forman parte del patrimonio nacional.

 

“Dichas piezas constituyen una evidencia cultural e histórica que determina la temporalidad de los usos y costumbres desde el siglo XVII hasta finales del siglo XIX, momento en que emergen las industrias locales y regionales, y decae la importación de productos de Europa”, explica Bragayrac.

 

“La Reserva Ecológica Banco San Miguel y Bahía de Asunción son un depósito arqueológico representativo de la ciudad, debido a los materiales hallados que fueron depositándose a lo largo de las épocas prehispánica, colonial y del siglo XIX. Por eso, es oportuno que consideremos declarar de importancia arqueológica a todo el casco histórico de Asunción y sugerir que toda obra civil incluya un estudio previo de arqueología”, reflexionó Enrique Bragayrac.

 

La labor consistió en combinar la ciencia de la Arqueología con la Ingeniería, acompañando cada metro de excavación. “Utilizamos las máquinas de pilotes que realizan pozos en el subsuelo con el objetivo de identificar todo objeto de relevancia. Todo lo encontrado fue georreferenciado, definiendo así una temporalidad en el uso del territorio. Cada material fue analizado, encontramos cerámicas tupí guaraní y mestiza, metales de todo tipo, granadas, lozas inglesas (características de la época victoriana), francesas, holandesas, finlandesas, japonesas; botellas de Gres y de Ginebra, entre otros”, detalló el experto.

 

El libro está disponible en https://bit.ly/ArqueologiaUrbana