Asepy pide al gobierno no usar el Ministerio de Industria y Comercio como moneda de cambio política

Directivos de la Asociación de Emprendedores del Paraguay (Asepy) expresaron su preocupación ante los rumores de cambios en los ministerios, en especial en el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). Indicaron que la incertidumbre no es positiva y que un cambio podría significar un retroceso en el trabajo en conjunto realizado a favor de las mipymes.

 

Bruno Defelippe, presidente de la Asepy, aseguró que los rumores de la posible salida de Liz Cramer del MIC generan incertidumbre en el sector y las expectativas sobre quién asumiría la cartera dificulta el desarrollo de los proyectos actuales, poniendo en duda la continuidad de los mismos.

 

“La Ministra Liz Cramer, a través del Viceministerio de Mipymes, ha hecho de las mipymes una de sus prioridades, trabajando muy de cerca con el viceministro, Isaac Godoy. Hay mucho trabajo por delante y sería importante dar continuidad a los planes ya acordados para no perder más tiempo en su implementación”, expresó.

 

Indicó que, en caso de realizarse el cambio, el próximo ministro debe poner en primer lugar a las mipymes y al Viceministerio de Mipymes. Además, debe prever una gestión eficiente, basada en resultados. “El Viceministerio de Mipymes tiene menos del 5 % del presupuesto total del MIC. Es imposible que asista a más del 90 % de las empresas, que son las mipymes, si es que no se fortalece la capacidad de gestión y el presupuesto”, añadió.

 

Defelippe indicó que los nombres para posibles reemplazantes de Cramer son más de tinte político. “No queremos que el Ministerio de Industria y Comercio, que es uno de los pilares de la política económica del Paraguay, termine siendo una moneda de cambio política. Queremos que sea una prioridad nacional, que se blinde ese ministerio para que haya personas con capacidad de gestión y con un compromiso real con las mipymes y no un paracaidista”, enfatizó.

 

Fogapy

Por otro lado, Defelippe, indicó que la demanda para acceder a Fogapy sigue siendo mayor en comparación a la solicitud de créditos convencionales.

 

“Si miramos exclusivamente a Fogapy, podemos decir que de un mes a otro hubo menos créditos otorgados. Eso significa que hay demanda, pero que los bancos y financieras se pusieron más duros a la hora de entregar los créditos; o que prefirieron entregar sus créditos propios”, explicó.

Indicó que, según datos del Banco Central del Paraguay, no hubo una caída en la cantidad de créditos en el Paraguay y el sistema de créditos se mantiene estable. “Los datos demuestran que los créditos convencionales se mantienen estables en su nivel, mientras que los créditos Fogapy tienen menos demanda comparada con el mes pasado, pero sigue siendo mayor a la demanda de los créditos convencionales”, finalizó.