Plan International Paraguay y Koga presentan La Casa que no era mía, una obra inspirada en historias reales que expone las consecuencias del criadazgo, una práctica aún naturalizada en el país que afecta principalmente a niñas y adolescentes.
La obra retrata la historia de Luz, una adolescente de 14 años que deja su hogar en el interior del país con la promesa de estudiar en la ciudad. Esa promesa nunca se cumple y es reemplazada por largas jornadas de trabajo doméstico que limitan sus derechos, oportunidades y proyecto de vida.
La obra se presentará el viernes 4 de septiembre, a las 20:30, en la Manzana de la Rivera (Ayolas y Benjamín Constant), con entrada libre y gratuita, previa inscripción.
“El criadazgo está naturalizado porque se cree que se le está haciendo un favor a la niña o al niño. Pero en la realidad es una práctica muy perjudicial, donde la mayoría de las veces terminan siendo víctimas de múltiples formas de abuso. Con esta obra buscamos cambiar esa percepción”, afirmó Noelia Errecarte, Representante País de Plan International Paraguay.
Una realidad que persiste
En Paraguay, se estima que 46.993 niñas, niños y adolescentes se encuentran en situación de criadazgo, según datos de la Encuesta Nacional de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANA 2011). Aunque suele justificarse como una oportunidad para acceder a educación o mejores condiciones de vida, esta práctica implica que niñas, niños y adolescentes sean enviados a vivir en hogares de terceros para realizar tareas domésticas, muchas veces lejos de sus familias y expuestos a situaciones de explotación y abuso.
Los datos muestran además que el 81,6 % de quienes realizan trabajo doméstico en hogares de terceros son niñas y adolescentes mujeres, evidenciando que esta práctica impacta de manera desproporcionada sobre ellas.
En 2024, el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas instó al Estado paraguayo a fortalecer las acciones para prevenir y erradicar el criadazgo. Entre sus principales recomendaciones señaló la necesidad de garantizar el acceso y la permanencia en la educación, fortalecer los sistemas de protección social, mejorar la detección y atención de vulneraciones de derechos y brindar mayor apoyo a las familias en situación de vulnerabilidad. Asimismo, en el marco del proceso del Examen Periódico Universal (EPU), organizaciones de la sociedad civil paraguaya han planteado la necesidad de prohibir expresamente el criadazgo mediante una definición legal clara y adoptar medidas efectivas para su erradicación, en consonancia con los estándares internacionales de derechos humanos.
Actualmente, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) impulsa que el listado de 26 actividades consideradas trabajo infantil peligroso, entre ellas que el criadazgo, deje de estar establecido únicamente por decreto y pase a contar con una ley, fortaleciendo así el marco para su prevención y erradicación.
Avanzar hacia la erradicación del criadazgo exige el compromiso firme del Estado, en su calidad de garante de los derechos de niñas, niños y adolescentes, así como la participación activa de toda la sociedad. Las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades y las familias cumplen un rol fundamental para prevenir esta práctica y contribuir a que cada niña, niño y adolescente crezca en un entorno seguro y protector.
Sobre Plan International
Desde 1994, Plan International trabaja en Paraguay para promover los derechos de la niñez, la adolescencia y la juventud, con énfasis en niñas y mujeres jóvenes. Opera en cinco departamentos y 384 comunidades, con programas para prevenir la violencia, reducir el embarazo adolescente, fortalecer el liderazgo juvenil y erradicar prácticas como el criadazgo. En 2025 alcanzó a más de 525.000 personas, incluyendo 25.000 niñas y niños patrocinados.
Sobre la obra
Créditos artísticos
Dirección: Karina Lucarelli
Producción: Arami Corcés
Elenco
Sofía Netto
Nadia Captevila
Emilio Ortellado
Carlos Díaz
Giovani Calcagno